sábado, 30 de julio de 2016

Comunicación eficaz del líder del mundo libre

Ahora que tanto hablamos de liderazgo, pienso que no es discutible que los liderazgos hay que ejercerlos. Del mismo modo, opino que no se puede ejercer bien el liderazgo si quien lo pretende no es un buen comunicador. Lo que no quiere decir, por supuesto, que quien comunica bien sea un líder.

En el título de esta entrada hago alusión al líder del mundo libre, pero no, no voy a hablar de Obama.

Mientras en todos los escenarios políticos, económicos y "sociales", incluidos los patrios, el personal agota su capacidad de reinventar términos y estrategias de comunicación con la sana intención de reivindicar y afianzar sus liderazgos, aparece un señor que vuelve a conseguir, de forma unánime, la atención de las portadas de los periódicos más influyentes de Occidente.

¡Qué fácil ha sido!

El escenario adecuado, el momento idóneo, una actitud coherente, un relato que llega y, de verdad, interesa al público, promover la humildad como valor para ir por la vida y una sencilla frase; corta, directa, contundente. Sin rebuscados recursos retóricos. Sin terceras intenciones. Directa al corazón: "Señor, perdona tanta crueldad".

La esencia de la comunicación eficaz resumida hoy en las portadas de cientos de periódicos de todo el mundo. (En España prácticamente unánime).

No ha sido necesario localizar un colosal escenario natural para capturar las imágenes. No ha hecho falta una banda sonora épica para estremecer los sentimientos; ni siquiera miles de "extras" para trasladar lo trascendente del mensaje. Y, por supuesto, han sobrado enrevesados guiones para un relato eficaz y conmovedor.

Simplemente se ha utilizado lo sencillo, lo esencial...la propia realidad.

Un relato que, por supuesto, nos sigue desgarrando pues tan solo han trascurrido 75 años del horror de Auschwitz y pareciera que queremos volver a las andadas.

La personificación de ese relato en el sacerdote polaco Maximiliano Kolbe que ofreció su vida a cambio de la de otro prisionero padre de familia.


Una imagen sobria, donde el líder del mundo católico reza en soledad.
...Y la frase en la que todos nos sentimos identificados.

Una vez más, lección de comunicación eficaz del Papa Francisco. ¡No aprendemos!
Imposible comunicar mejor. Definitivamente, para mí, es el líder del mundo libre.

lunes, 11 de julio de 2016

Mediocridad

Últimamente me acerco menos de lo debido a esta ventana. No tengo disculpa, sí razones. 
Una de ellas es la percepción de mediocridad (probablemente equivocada) de lo visto en el panorama político español en los últimos meses, demasiados ya.
Horas interminables de reflexiones en los bares, los periódicos, las tertulias radiofónicas y televisivas... Incluso un segundo pronunciamiento de los ciudadanos. Pero da igual. Cada uno tiene su propio "aparatito" para interpretar la voluntad popular, de tal forma que se oye más el ruido de los perdedores que la voz del único que ha obtenido mayores respaldos aún el 26-J que el 20-D.
Algunas consideraciones que me llevan a esta conclusión:
Líder: persona que encabeza y dirige un grupo o movimiento social, político, religioso, etc...
Mediocre: que no tiene talento especial o no tiene suficiente capacidad para la actividad que realiza.
Altura de miras: capacidad de situarse al nivel de lo que demandan los acontecimientos.
Bien común: aquello de lo que se benefician todos los ciudadanos
Cualidades de un buen liderazgo: capacidad para expresar claramente las ideas. Habilidad para manejar sentimientos y emociones. Capacidad para establecer metas y objetivos. Crecer y hacer crecer. Atraer y caer bien; demostrar interés por la gente. Buscar nuevas y mejores formas de hacer las cosas. Utilizar el poder en beneficio de todos. Agilidad, es decir, moverse con rapidez y con soltura... Añadan las que quieran y vayan analizando.
Está muy bien que quienes dedicamos parte de nuestro tiempo a la comunicación (también a la comunicación política) sigamos debatiendo sobre las emociones y la razón (¡como si fueran incompatibles!). 
El caso es que el pueblo ha hablado por segunda vez en pocos meses y nadie le hace caso.
Descansa en paz, Maestro
Aunque para consuelo están seis agresiones sexuales en 24 horas en los sanfermines a manos de salvajes desquiciados y una banda de hijos de puta coreando que la muerte de un torero, mientras ejercía su oficio, es arte también.

domingo, 17 de abril de 2016

"Intelligenti pauca"

"A buen entendedor, pocas palabras bastan". Aquí suelo escribir de comunicación, oratoria y protocolo. Pues bien, las imágenes y enlaces que componen hoy mi entrada van dedicadas a los que están realizando esfuerzos en un viaje para el que no sé yo si hacía falta tanta alforja.
No hay que explicar mucho más: sencillo, directo, claro, eficaz. ¿Es tan difícil? Hoy la lección se ha producido en mi tierra, en Valladolid, por caballeros que practican un deporte de villanos y por 26.000 espectadores que han llenado el Estadio José Zorrilla.






















Himno Nacional

lunes, 4 de abril de 2016

El ojo en la diana


Hoy no escribo sobre el folletín de actualidad aunque gira en torno a dos de sus protagonistas. Escribiré sobre una de las imágenes que, gracias a un periodista gráfico, me ha despertado del letargo en el que estoy sumido con tan largo culebrón. 

Nunca he sido dado a las alabanzas (y menos a periodistas) pero la habilidad de J.C. Hidalgo, periodista gráfico de la agencia EFE, se lo merece.

No sé si ha sido idea de algún asesor o pericia propia del periodista, pero no me negarás, amigo lector, que la instantánea merece un premio.


Hablar de la importancia de la imagen en nuestra sociedad parece que no necesita mucha explicación viviendo en un mundo globalizado especialmente por las imágenes. 
Hablar de la importancia de "la foto" para un político entiendo que es algo obvio y más en un país que acuñó para el refranero popular la famosa frase de Alfonso Guerra "el que se mueva no sale en la foto".
Ni Pedro Sánchez ni Pablo Iglesias habrían pensado en ningún momento que su romántico paseo a plena luz del día frente a un batallón de periodistas iba a tener un final tan feliz gracias al ojo profesional de un buen reportero gráfico. Lo cierto es que me ha recordado a esas obras de arte que conseguía mi amigo Luis Laforga retratando momentos que sólo él era capaz de ver.

La imagen es tan impactante que se convierte en portada de decenas de periódicos en toda España y consigue la unanimidad de los cuatro más influyentes en nuestro país.

Al margen del contenido, del hecho y de lo que finalmente ocurra, una imagen así ayuda mucho a trasladar el mensaje pretendido por los protagonistas. 

Cualquier otra foto, con un mal gesto, una mirada perdida o una acción anecdótica podía haber restado fuerza a la importancia del encuentro. La fotografía en cuestión, sin embargo, suma, contribuye a reforzar el mensaje pretendido, no sólo por la imagen de los dos protagonistas sino porque plasma explícitamente la expectación suscitada por el emparejamiento que los protagonistas quisieron poner en escena.
Probablemente sin pretenderlo, no lo sé, J.C. Hidalgo se convirtió ese día en el principal asesor de Sánchez e Iglesias gracias a su magistral fotografía.

domingo, 6 de marzo de 2016

No estamos en 1917

Después del espectáculo visto de la última semana en el Congreso, poco o nada ha variado. Seguimos con más de lo mismo en la batalla por conseguir el poder; por consiguiente seguimos en manos del marketing y la comunicación política. Cosa que es muy interesante para quien escribe en este blog puesto que precisamente, el marketing y la comunicación política son parte de mi actividad profesional. Pero ya he dicho aquí en otras ocasiones que quizás ahora tocaba, sin olvidarnos de estas herramientas, dejar paso a la altura de miras y al interés público y de Estado.
Hemos visto a nuestros líderes políticos en una investidura-moción de censura muy bien adiestrados en la comunicación no verbal y en el uso de la retórica, buscando permanentemente el titular, la foto y la cámara amable de televisión (beso incluido), dirigiéndose cada uno de ellos a su público (tengo dudas en el caso de Rivera) y trasladando al otro la responsabilidad de abocar a nuestra Nación a unas nuevas elecciones. Siempre he pensado que el que aparezca como culpable de unas nuevas elecciones será el que más se desgastará en ellas.
Todo esto es muy interesante y daría para varias entradas, pero hoy quiero aprovechar mi espacio para poner de relieve que en esta batalla hay uno de los participantes que está persiguiendo otra cosa. 
Lo está haciendo muy bien. Hay tres que se pelean por la centralidad del tablero y discuten, pretendidamente, sobre las ideas fundamentales que caracterizan sus respectivos pensamientos dejando bastante de lado el interés público, es decir, el bien común de nuestra sociedad y de los ciudadanos en su conjunto. Más bien, parece que la preocupación está en apuntalar unos,que haber sido el partido más votado les legitima poner las condiciones; otros, que están limpios y son el nuevo centro, los Adolfo Suárez del siglo XXI; y un tercero, que su liderazgo ante la izquierda moderada y ante su propio partido no debe ser discutido.
Pues bien, enhorabuena. Creo que los tres lo han conseguido (en buena medida gracias a sus estrategias políticas y a la comunicación política llevadas a cabo esta semana).
Pero ahora queda lo importante. No estamos en 1917. Y deberían ponerse de acuerdo y explicar las razones de ese acuerdo, porque deben ser razones de interés público; si me apuran, razones de Estado. 
P. Iglesias con un ejemplar de las obras de A. Gramsci
Porque el cuarto en discordia, el que lo está haciendo muy bien, no miente. No abandona su hoja de ruta. No olvida a sus teóricos Lenin, Gramsci o Stalin. 
Detrás de su relato se divisan claramente el adoctrinamiento frente al pensamiento libre, la economía planificada frente al libre mercado, la colectivización económica frente a la propiedad privada, los comisarios del pueblo y las vigilancias a la disidencia frente al estado de derecho... Estoy seguro que hasta sueñan con una arquitectura propia. 
El bloque hegemónico que pretenden construir con la nueva clase social subalterna está a punto de proclamarse clase dirigente y piensan ya en convertirse en clase dominante desde su superestructura con la que embestirán el bloque histórico.
La verdad, no sé si estamos para nuevos "condotieros", aunque nos prometan "paz, tierra y pan".
Urge un acuerdo. No estamos en 1917.

jueves, 25 de febrero de 2016

Puro teatro

Parece evidente el hartazgo del personal ante la situación política española. 
Y no quisiera yo contribuir a su aumento, pero, querido lector, comprenderás que si hoy escribiera sobre las partes fundamentales de un discurso, pensarías, a buen seguro, que estoy ajeno a la realidad y fuera de onda, si no enajenado.
Hemos asistido ayer a una puesta en escena de cierta inteligencia política. 
Al menos para que alguno intente salvar los muebles dentro de su casa y de cara a unas nuevas elecciones.
A pesar de los resultados del 20-D parece claro que los "pensantes" siguen confiados (¿no sin razón?) que las elecciones en España (como en la mayoría de los países civilizados) se ganan por el centro. 
Y la operación "puro teatro" es correcta. No me negarán que tanto Sánchez como Rivera han ocupado mediante un acuerdo al más puro estilo serie americana, el centro del tablero y, lo que es más importante para ellos, el centro político.
Digan lo que digan, constituye una evidencia que Partido Popular y Podemos han quedado a los extremos del espectro político español. 
El motivo, en mi opinión es muy claro. Cuando uno no ejerce el liderazgo y no domina la agenda, viene otro, ocupa tu lugar y te marca la agenda. Y eso es lo que le ha pasado, hasta el momento, al PP.
Que no digo yo que no tenga remedio para el Partido Popular, pero ahora toca remontada.
Tengo meridianamente claro, pensando en la psicología del votante y en los vaivenes de la opinión pública gracias a la influencia de la opinión publicada, que si hay nuevas elecciones el que más se desgastará será aquél que aparezca ante los ciudadanos como responsable de no haber llegado a un acuerdo de gobierno para España, y por lo tanto, responsable de tener que celebrar nuevas elecciones.
Por eso creo que al Partido Popular le queda espacio y recorrido para reaccionar, porque además lo vivido ayer, como dice la canción, es puro teatro. 
O si no, que alguien me explique cómo de un acuerdo de más de 200 puntos y 60 páginas, lo que resaltan los partidos firmantes (que no conforman mayoría) son cinco puntos que casi dan risa: diputaciones, iniciativa legislativa popular, limitación de mandatos...
¿Esto es lo que de verdad preocupa a los españoles? ¿Realmente son los problemas de España? 
Seguimos en tiempos de marketing político sin ningún atisbo de altura de miras para nuestra Nación.
Lo dicho, recordando al portorriqueño Tito Curet, puro teatro.

domingo, 31 de enero de 2016

Callejón sin salida

Al margen de opiniones, nadie podrá negar que la situación política no está efervescente. Tanto, que hoy vuelvo a asomarme a esta ventana, cuando tan sólo ha pasado una semana desde mi reivindicación de Azaña y Ortega. Aunque ahora ya, siempre en mi opinión, van tomando más peso las propias estrategias políticas que la comunicación política en sí misma.

Bertolt Brecht
Tengo la sensación de que la materia gris de los partidos políticos (que la hay en casi todos, estoy convencido) se ha puesto manos a la obra y piensan más en Maquiavelo, Sun Tzu o Bertolt Brecht que en Juego de Tronos o Borgen. Que conste que esto, por sí, no lo considero ni mejor ni peor a la hora de despejar la situación de este callejón sin salida, pero, al menos, eleva el nivel. Al menos podemos empezar a tener sensación de que los líderes abandonan sus egocéntricas posturas y nos alivian por unas horas de la mediocridad de la primacía de las ambiciones e intereses personales.

El inteligente regate de Sánchez este fin de semana trasladando a la militancia el poder de opinión sobre futuros pactos le da oxigeno y fuerza de liderazgo para sobrevivir en un callejón sin salida en el que, si llega a ser necesario, quemará todas sus naves como enseñó el viejo general chino, mientras siguiendo las enseñanzas de don Nicolás sigue negándose a cerrar una alianza con alguien más poderoso que él para atacar a otro.

En ese mismo callejón se encuentran otros que parece que se apuntan a aquello de que, dado que las fuerzas de los ejércitos nunca son iguales, por eso los pequeños deben aprovechar las flaquezas de los grandes. Y ahí están, esperando su oportunidad de ser la tercera vía.

Nicolás Maquiavelo
Por supuesto, confluyen en el callejón los que siguiendo las consignas del gran dramaturgo y creador del teatro épico, el comunista Brecht, piensan que "las revoluciones se producen en los callejones sin salida". Éstos, lógicamente, siguen encantados de conocerse en el callejón.

Por último, en ese callejón, también están los que, acudiendo a los manuales de autoayuda (ahora se llevan mucho) piensan que lo mejor para escapar de un callejón sin salida es salir por donde se ha entrado. Es probable que esto lo piensen porque no queda más remedio ante la negativa verbal y "no verbal" de quienes pudiendo, se niegan a tal noviazgo por las razones anteriormente expuestas.

Y, quizás, sería la mejor solución. Que salgan todos del callejón otra vez y empecemos de cero (bueno...eso sería imposible). Pero puestos a mirar el futuro con esperanza, algunos podríamos soñar con nuevos (¡nuevas!) protagonistas y con cierta corrección en la expresión de la soberanía popular respecto de los resultados del 20-D.
Aunque sé que esto último no le gustaría a Bertolt Brecht.